
La pequeña Neha Afreen murió el último miércoles en un hospital de la ciudad india de Bangladore. La bebé, de tan solo tres meses, no pudo soportar las heridas que le causó su propio padre por el simple hecho de haber nacido niña.
Según informa el Daily Mail, su padre, Umar Farooq, de 37 años, le propinó una tremenda paliza porque quería un hijo varón. El pasado 5 de abril, Umar llegó borracho a casa y tras abusar de Reshma, su mujer y madre de la menor, agredió a la pequeña Neha.
Según lo trascendido, no era la primera vez que el padre maltrataba a la pequeña, ya que en ocasiones anteriores la había mordido y la había quemado en la frente y la espalda con un cigarrillo. Tras estos hechos condenables, se detuvo al padre que permanece bajo custodia policial. Ahora se deberá enfrentar a un cargo de asesinato.








